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MarViva en medios

País pesca de forma insostenible al no aplicar Tallas de Primera Madurez Sexual

Costa Rica Junio 28, 2018
  • ESTUDIOS MUESTRAN QUE DESDE HACE VARIOS AÑOS SE PESCAN EN SU MAYORÍA PECES JUVENILES EN EL GOLFO DE NICOYA 
  • CONTRALORÍA HA REGAÑADO 2 VECES AL INCOPESCA POR NO APLICAR TPMS

El ser humano sigue hambriento de los productos del mar, pero nuestro apetito no se compensa con acciones para gestionar adecuadamente el recurso pesquero. Una de las herramientas para lograrlo es la aplicación de las Tallas de Primera Madurez Sexual (TPMS).

Las TPMS indican el tamaño al cual un pez debe de llegar para haberse reproducido. Se garantiza que el individuo se haya reproducido por lo menos una vez al momento de ser capturado y haya dejado descendencia, es decir más individuos de su especie. Es clave para que el recurso se recupere de la explotación pesquera.

En Costa Rica se debieron haber aplicado hace décadas, pero la deuda se mantiene y se colabora con la sobreexplotación. La Contraloría General de la República (CGR) llamó la atención en 2 ocasiones al Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) en los últimos 6 años, por no establecer las Tallas Mínimas. Y el propio Gobierno conoce del problema y el aumento de la captura de peces juvenilesque no se reprodujeron.

Regaños, excusas y retrasos

Costa Rica atrasa décadas sin aplicar las TPMS por indecisión del Incopesca. (CRH)

Desde el 2012 y tras una auditoría la Contraloría ordenó al Instituto emitir y publicar las TPMS de las principales especies de explotación comercial. La regulación fue aprobada por el Incopesca en marzo del 2013, pero en otro acuerdo meses después se dejó sin aplicación. Según la entidad, presidida en ese momento por Luis Dobles, hacían falta más estudios.

El Departamento de Investigación y Desarrollo del Incopesca manifestó su oposición a la decisión de echarse atrás de la Junta Directiva, “por cuanto se apartaban de las tallas sugeridas por esa Unidad Técnica, las cuales habían sido definidas conjuntamente con los expertos de la UCR y la UNA en talleres”, como reseñó la Contraloría tras una nueva auditoría en el 2014.

En su informe el ente contralor volvió a señalar que no se habían establecido las TPMS a agosto del 2014. “Permite la pesca indiscriminada de especímenes en estado juvenil, sin que estos alcancen el tamaño y peso mínimo idóneo (…) con el consecuente riesgo de daño a la biomasa pesquera disponible”, reprendió la Contraloría.

También criticó la “falta de congruencia” entre lo dispuesto por la anterior Junta Directiva, del gobierno de Laura Chinchilla, lo cual pospuso la decisión. Las autoridades alegaron que si se aplicaba el criterio técnico se podrían restringir los volúmenes de las capturas de los pescadores, es decir privilegió la extracción – aunque fuera desmedida – sobre un argumento científico.

En el 2016 los técnicos de Incopesca cuestionaron que existiera un “porcentaje de tolerancia” aplicado a las TPMS. Esto es que se permitía – hasta un cierto punto – a los pescadores capturar y descargar pescados más pequeños que la Talla establecida. En su informe el biólogo Berny Marín recomendó eliminar el porcentaje de tolerancia acordado por la Junta. En su lugar pidió que se usara la Talla Mínima Legal de Captura (TMLC).

En contra de la legalidad y la ciencia

La falta de regulación completa de las TPMS para todas las especies, implica el riesgo de una afectación económico-ambiental-social al mediano y largo plazo, tal y como lo han mencionado expertos de la UNA. CGR – 2014

El problema se da en especies mayores como los tiburones. En el 2013 se establecieron TMPS para esos depredadores, vitales para los océanos pero muy capturados por el sector pesquero sobre todo el de palangre. Sin embargo se permitió un margen de tolerancia que permite pescar tiburones con un tamaño entre 10 y 30% inferior a esa talla mínima.

Roberto Jaikel, de la Contraloría General de la República, resaltó que en el 2017 la Junta de Incopesca determinó las especies de interés comercial y en febrero pasado se determinaron las Tallas Mínimas para algunas especies. Sin embargo se dio un 10% de nivel de tolerancia y 2 años de gracia para que los pescadores respeten las tallas.

Jorge Jiménez, director de Fundación MarViva, criticó que el Incopesca ha tomado decisiones contrarias al fundamento científico y legal del país. “Volvieron a echar atrás y volvieron a bajar las Tallas Mínimas y a dar 2 años más de plazo a los pecadores para la implementación de un elemento que debería estar funcionando hace 30 años“, dijo.

Gustavo Meneses, presidente de Incopesca del 2014 al 2018, aseguró que si bien existían estudios, buscaron corroborarlos. Así querían “abrir el horizonte” para alcanzar las TPMS de manera “progresiva”. Con respecto al plazo de 2 años, el sacerdote defendió que se estableció una “base” para lograrlo.

País pesca juveniles y atenta contra recurso

Todas las especies de interés en el Golfo de Nicoya están sobreexplotadas. Además se pescan mayoritariamente juveniles. (CRH)

En un informe de muestreos biológicos en la parte interna del Golfo de Nicoya del 2014, el Departamento de Investigación del Incopesca señaló que se realiza una pesca totalmente insostenible de las especies de mayor interés comercial en el Golfo: la corvina reina y el camarón blanco, ya que solo se pescaban juveniles.

“Un 100% de sus capturas son juveniles, es decir, no las están dejando ni reproducirse, lo cual afectará indiscutiblemente las capturas futuras. Además son importantes las corvinas aguada y picuda y los bagres, robalos blancos y negros, de los cuales, a las 3 últimas especies urge determinar la talla de primera madurez sexual“, señaló.

En el 2015 la propia Comisión de Coordinación Científico Técnica del Incopesca llamó la atención a la Junta Directiva, pues las TPMS no estaban acogidas por el Gobierno. El órgano recordó que desde hace 16 años existen las TPMS para 3 especies de sardina pescadas en el país. Pero aún así el ente rector de la pesca no hizo nada ni cambió la forma en que se explota un recurso público.

“La sardina de ambas especies ya estaban sobreexplotadas en 1999. Por lo anterior, los autores recomendaron una reducción de la mortalidad por pesca, lo que conlleva a bajar la tasa de explotación y así aumentar la biomasa virgen. Para datos de los años 2007 y 2008, Vega calculó de nuevo la tasa de explotación, calificándola ambas especies como sobreexplotada”, destacó la Comisión basada en estudios.

Aunque el país necesita más investigación y datos, estudios existentes muestran la problemática. El Incopesca concluyó que en el Golfo de Nicoya entre el 2006 y el 2014, la proporción de juveniles pescados de corvina aumentó: de un 48% a un 60% en corvinas reinas; de un 65% a un 82% para corvinas aguadas; y de un 43% a un 84% en la corvina picuda.

Igualmente otro estudio de las corvinas capturadas con trasmallo, mostró la “tendencia a la disminución en los tamaños promedios de las especies, lo que indica un grado de sobreexplotación y la urgente necesidad de la no-apertura de más licencias o modificaciones que aumenten el poder de la pesca de los artes en la parte interna del Golfo”.

Desde hace muchos años cada vez se pescan más peces juveniles, sin que el Gobierno aplique de forma disciplinada las Tallas Mínimas de Madurez Sexual ni controle de forma más precautoria el impacto al recurso marino pesquero. Un factor más por el cual el mar se agota.

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