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Comunicados

Pesca de arrastre de camarón genera empleos de baja calidad

Costa Rica Marzo 11, 2016
  • Revela estudio socioeconómico del sector realizado por la Universidad Nacional
  • Pesca de camarón bajó casi 50% en última década
  • La ganancia generada se concentra en unas pocas manos

La pesca de arrastre semi-industrial genera pocos empleos en el país y son en su mayoría de baja calidad. Actualmente bajo esta modalidad operan 27 licencias con 54 embarcaciones camaroneras, que solo generan 590 empleos directos. Estos disminuyen en las épocas del año en que la captura de camarón decae.

Así lo concluyó el estudio “Caracterización socioeconómica del sector de pesca de arrastre semi-industrial de camarón en el Pacífico Central costarricense”, que realizó la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA), el cual se presentó este lunes 19 de octubre y contó con el apoyo técnico y financiero de la Fundación MarViva y la Organización Flora y Fauna Internacional.

Los empleos directos se generan en las embarcaciones y los centros de acopio. En estos últimos se da empleo a las peladoras de camarón, que junto con otros puestos como rederos y marineros son calificados como empleos de muy baja calidad por el estudio.

Ellas trabajan en promedio solo 16 días al mes, y además no están aseguradas. Pero dado que no trabajan en jornada completa, la generación es de 590 empleos, en momentos donde la actividad de captura de camarón es máxima. Cuando baja es de  240. El 80% del trabajo es dedicado a pelar camarón de cultivo y solo un 20% a camarón de arrastre.

La UNA concluyó que “el recurso humano a lo largo de la cadena es poco calificado, lo que no permite apropiarse de un mayor valor agregado”. Igualmente los ingresos de la actividad se distribuyen de forma asimétrica. Según el estudio mientras las peladoras ganan en promedio ¢83.000 al mes, el dueño del barco gana en promedio 26 veces más en ese periodo.

Información sólida y técnica en un momento crucial

El director General de Fundación MarViva, Jorge Jiménez, resaltó que el estudio se realizó en un momento en que el país discute las políticas para el sector pesquero camaronero y con ello pretende aportar información que fortalezca la toma de decisiones.

En el 2013 la Sala Constitucional prohibió la entrega de nuevas licencias para pesca de arrastre. En octubre del 2014 el Gobierno inició la mesa de diálogo en torno a la extracción de camarón. El poco avance y la determinación del Poder Ejecutivo de plantear un anteproyecto de ley para permitir la pesca de arrastre – sin información técnica – hicieron que la Fundación MarViva y otras 15 organizaciones dejaran la mesa. A finales de agosto las autoridades anunciaron que presentarán el proyecto de ley en noviembre ante la Asamblea Legislativa

“El Gobierno quiere tomar decisiones, quiere permitir de nuevo la pesca de arrastre sin datos, contrario a lo que obligó la Sala. Esto arriesga no solo el recurso pesquero si no también el desarrollo sostenible de las comunidades costeras. El estudio que aporta MarViva brinda parte de los insumos necesarios.

Pero enfatizamos que el país aún carece de toda la información que se requiere para la toma de decisiones. Evidencia que el empleo generado por la pesca de arrastre es de mala calidad y altamente desigual. Aún necesitamos entender como se compara este sector con el de pesca artesanal, el más afectado por la pesca de arrastre y como impacta el arrastre al ambiente. Seguiremos construyendo esta información para que algún día se puedan tomar decisiones informadas y responsables”, dijo Jiménez.

Disminución de captura y de embarcaciones

El estudio detalló que la captura de camarón disminuyó un 45% en el periodo 2007-2013, con base en datos del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca). Solamente en 10 años la cantidad de barcos disminuyó de 44 en el 2003 a 26 en el 2013. Esto fue antes de la prohibición de la Sala Constitucional.

Con respecto a la sobreexplotación de los recursos, la investigación determinó que el 40% de las capturas que llegan a los puertos son de especies distintas al camarón y tienen poco valor comercial, representando solo el 9% de los ingresos que percibe el dueño de la embarcación. No se pudo conocer qué porcentaje de lo capturado fue devuelto muerto al mar antes de llegar a puerto.

La salida de la flota camaronera de arrastre no pone en riesgo el abastecimiento de camarón  del país. Según el estudio en Costa Rica se produce 5 veces más camarón cultivado que el camarón silvestre capturado directamente del mar.

Para más información comunicarse con:

Nash Ugalde, Gerente de Comunicaciones / Manuel Sancho, Asesor de Comunicaciones

Fundación MarViva

Costa Rica

(506) 2290-3647/ 8824-3781/ 8917-6588

nash.ugalde@marviva.net / manuel.sancho@marviva.net

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